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24/06/2022

Brigitte Helm: La vampiresa rebelde

Para el cinéfilo promedio ella siempre será ''la chica de Metrópolis'', la obra maestra de Fritz Lang, sin embargo Brigitte Helm fue mucho más. Mujer inteligente, bella y talentosa, en su breve y no polémico paso por la pantalla estelarizó un puñado de filmes populares y de gran nivel artístico. Estrella indiscutida del cine europeo, principalmente por sus roles de sofisticada vampiresa, su talento y la calidad de sus mejores películas silentes, algunas dirigidas por cineastas de primera línea, hacen de Brigitte Helm una actriz imprescindible y fascinante cuyo trabajo comienza a recibir una justa revalorización. 


Su verdadero nombre era Brigitte Eva Gisela Schittenhelm. Nació en Berlín el 17 de marzo de 1908, siendo la menor de cuatro hermanos. Su padre, un oficial del ejército prusiano, falleció en 1913. Participó como actriz en producciones escolares sin mostrar un interés mayor por la actuación. Le gustaban los temas científicos y modernos, y llegó a plantearse seriamente estudiar astronomía, por entonces una carrera poco usual para una mujer. 
Su madre, consciente de la belleza de Brigitte, pensó que obtendría mejores ingresos en la industria cinematográfica y en 1924 la alentó a tomarse unas fotografías que fueron enviadas a Fritz Lang, por entonces el director más importante del cine alemán. Este la citó a la audición organizada para conseguir a la protagonista de su próximo filme, Metrópolis. Fascinado por el aspecto inaccesible de aquella joven rubia de ojos helados y perfil prerrafaelista, Lang le realizó una prueba de cámara. Eso fue suficiente; el director la hizo contratar de inmediato, firmando con la UFA por diez años a partir de 1925.


El rodaje de Metrópolis fue extenuante y significó un esfuerzo titánico para la joven debutante a nivel actoral, físico y emocional. Lang era un auténtico tirano que trataba a los actores como esclavos. Además de interpretar tres personajes (la idealista María, la falsa María y la Muerte), dos de ellos completamente opuestos, Brigitte tuvo que llevar por horas el pesado y caluroso traje del famoso robot porque Lang insistió en que debía personificarlo por completo. Pero eso no fue todo: Debió balancearse de una cuerda a siete metros de altura, lo que le causó hematomas en el cuerpo y heridas en las manos, y en la escena de la quema del robot su vestido fue alcanzado por el fuego y comenzó a arder. Después de tan dura experiencia Brigitte se negó terminantemente a volver a trabajar a las órdenes de Lang.


Gracias a Metrópolis Brigitte Helm es la primera gran mujer de la ciencia-ficción, sin embargo en su momento la película no tuvo éxito y su costosa inversión -fue la película europea más cara de su tiempo- casi lleva a la bancarrota a la UFA. Este fracaso de taquilla no alcanzó a Brigitte. Su aspecto y actuación llamaron la atención del público y la crítica, convirtiéndose de forma instantánea en una estrella del cine alemán. Deseoso de aprovechar esta fama inesperada, el estudio le dio papeles importantes en películas dirigidas por cineastas talentosos y populares que supieron utilizar con acierto la belleza distante de Brigitte.  
De esta época destacan las siguientes películas:
-En el borde del mundo (Am Rande der welt, Karl Grune, 1927): Magnífico drama pacifista en que una familia de molineros de un país imaginario se ve atrapada entre dos ejércitos en guerra. Brigitte es Magda, la inocente molinera que se enamora de un soldado enemigo. 
-El amor de Jeanne Ney (Die liebe der Jeanne Ney, George Wilhelm Pabst, 1927): Drama revolucionario y detectivesco donde Brigitte interpreta a Gabrielle, una joven ciega cortejada por un hombre vil que planea asesinarla. 
-Crisis (Abwege, George Wilhelm Pabst, 1928): Notable y fascinante exposición del libertinaje y el deseo. Brigitte es Irene, una esposa sexualmente insatisfecha que se plantea la posibilidad de un adulterio.  
-El dinero (L'argent, Marcel L’Herbier, 1929): Implacable retrato de la burguesía de 1928 que sólo vivía para el placer, la bolsa, las intrigas y la feroz explotación de la clase obrera. Brigitte sobresale como la sofisticada y oportunista baronesa Sandorf, opacando por completo a la insignificante protagonista.
-Manolescu (Manolescu - Der könig der hochstapler, Viktor Tourjansky, 1929): Brigitte como la vampiresa Cleo, hermosa villana que seduce y manipula a un hombre interpretado por el gran Ivan Mozzhukhin. 
También debe mencionarse Alraune (Henrik Galeen, 1927), que si bien es una película menor cuenta con una excelente interpretación de Brigitte como la misteriosa y seductora Alraune, otra vampiresa. 

En el borde del mundo (1927).

El amor de Jeanne Ney (1927).

Con Gustav Diessl en Crisis (1928).

Imagen promocional de El dinero (1929).

Con Ivan Mozzhukhin en Manolescu (1929).

Con Paul Wegener en Alraune (1928).

Su trabajo y éxito no disminuyó con la llegada del cine sonoro, aunque sí la calidad de sus filmes. Esto debido a las tensas relaciones de Brigitte con la UFA. La compañía le pagaba muy bien y cuidaba de mantener su estatus de estrella exhibiendo su imagen en revistas y tarjetas postales. No obstante en 1929 Brigitte se mostró harta de las restrictivas clausulas de su contrato -el que dictaba incluso su peso-, principalmente por los roles que comenzaban a imponerle. Tenía sólo 21 años pero el estudio la obligaba a aceptar papeles más adecuados para mujeres de 30, comúnmente frías y crueles vampiresas de una sofisticación desmesurada rayana en lo irreal. Brigitte odiaba este arquetipo; quería interpretar a mujeres reales.  
Cansada de tal situación demandó a la UFA para romper su contrato, pero perdió y el juicio le costó una enorme fortuna. Atada a la UFA, se vio sometida a guionistas y productores que muchas veces la pusieron en películas carentes de la menor calidad artística, tal vez en castigo por haber intentado independizarse. Brigitte contaba con una fama internacional a prueba de malos roles, pero esto no era suficiente para una actriz de su talento e inteligencia.


Su primer talkie fue un remake de Alraune dirigido por Richard Oswald en 1930. Brigitte no deseaba hacer la película pero su contrato la obligó. En esta mediocrísima versión tiene dos roles, el de la sensual y elegante Alraune y el de su viciosa y vulgar madre, pero ni eso consigue dar a la película algo de interés. 
En 1931 volvió a ser emparejada con Gustav Fröhlich, su coprotagonista de Metrópolis, en Gloria (Hans Behrendt), un drama menor que hoy destaca precisamente por tener a las estrellas del clásico de Lang interpretando a un matrimonio en crisis producto del arriesgado trabajo del marido. Otro filme destacable es La Atlántida (George Wilhelm Pabst, 1932), del que también protagonizó las versiones francesa e inglesa. Durante el resto de su carrera filmó versiones francesas de otras cinco películas, dada la enorme fama que poseía en el país galo.
Su último filme de interés fue Oro (Gold, karl Hartl, 1934), una pequeña e intrigante historia de venganza y ciencia ficción con escenarios y máquinas que parecen tributar a Metrópolis. Su glamoroso personaje tiene pocas escenas pero están adecuadamente distribuidas para dar la impresión de ser más. La película fue un éxito internacional e hizo que Hollywood pusiera sus ojos en Brigitte. 

Tarjeta postal promocional de Gloria (1931).

Versión francesa de La Atlántida (1932).

Oro (1935).

Curiosamente en esos años logró obtener algunos papeles realistas. En Gloria es una madre y ama de casa de clase media; en Una de nosotras (Johannes Meyer, 1932) es una hija ilegítima llena de sueños prácticos que se ven en peligro cuando queda embarazada sin estar casada; y en El corredor de la maratón (E.A. Dupont, 1933) es una atleta olímpica. 
Brigitte amaba los automóviles veloces. En 1933 provocó un accidente automovilístico menor y en 1934 otro más grave por el que tuvo que pasar dos meses en prisión. Se dice que los causó de manera intencional para desatar un escándalo que significara su despido de la UFA y que el propio Hitler intervino para que la condena fuera menor. No existe ningún documento de la época que avale estos rumores. 


Ese mismo año Brigitte se divorció de su primer marido, Rudolf Weissbach, con quien se había casado en 1928. En 1935 contrajo matrimonio con el industrial de origen judío Hugo von Kunheim, unión que el régimen nazi consideró una ''contaminación racial''. Aquel año también expiró su contrato con la UFA. Contraria al rumbo de su carrera y a la censura y condicionamiento del cine alemán impuesto por el gobierno nazi, Brigitte decidió no renovar contrato. Desde Hollywood le ofrecieron el rol protagónico de La novia de Frankenstein, pero lo rechazó porque no deseaba trabajar fuera de Alemania. Con sólo 27 años de edad y 10 de carrera, Brigitte Helm dejó el cine para siempre.  
La deriva que estaba tomando Alemania llevó a los Kunheim a exiliarse en Suiza pocos meses después de su matrimonio. Se instalaron en la pequeña y hermosa ciudad de Ascona. Brigitte abandonó la vida pública; tuvo cuatro hijos (Pieter, Victoria, Matthias y Cristoph) y durante el resto de su vida evitó ser fotografiada por la prensa y se negó a conceder entrevistas acerca de su carrera actoral. Visitó Alemania en 1942 y después de la guerra, pero siguió viviendo en Suiza hasta el fin de sus días. 


Hugo von Kunheim murió en 1988, Brigitte le sobrevivió 10 años. Falleció el 11 de junio de 1996 a la avanzada edad de 88 años. Está sepultada junto a su marido en una tumba sencilla en el cementerio de Ascona. 
Alguna vez declaró:
Toda mi carrera cinematográfica me es indiferente. Preferiría ser ama de casa: Cocinar, criar hijos y cuidar de mi marido.
Sin duda alcanzó la felicidad y plenitud al poder dedicarse por completo a lo que realmente amaba, siendo poco probable que mirara el pasado con nostalgia.


13/05/2022

Carteles de Josef Fenneker

Muchos seguidores del silente alemán conocen parte de su obra aunque la mayoría ignora su nombre. Esto es comprensible dado los pocos datos que existen de él más allá de su trabajo como diseñador de carteles cinematográficos. 
Josef Fenneker fue uno de los grandes artistas gráficos del periodo de entreguerras. Nacido el 6 de diciembre de 1895, estudio en escuelas de Artes y Oficios, destacando por su talento. A partir de 1918 comenzó a diseñar carteles de cine para diversas salas de estreno de Berlín, volviéndose conocido rápidamente.

Der wilderer (Albert Neuss, 1918).

El vaquero (Alwin Neuss, 1918).

 Aquel mismo año fue contratado como cartelista por el director del prestigioso cine berlinés Marmorhaus para el que realizó su trabajo más popular.  
En esa época la mayoría de los carteles de películas eran diseñados por gráficos contratados por los cines, no por la compañía cinematográfica. Cada cine pedía un tipo de cartel acorde con su clase de clientela. El Marmorhaus tenía una clientela burguesa que favorecía estilos de vanguardia como el art déco, el expresionismo y el cubismo. Fenneker cruzó con éxito varios de estos estilos en el diseño de sus carteles, siendo predominante el expresionismo. Así se convirtió en el gran cartelista del cine silente alemán. 

Alcohol (Ewald André Dupont & Alfred Lind, 1919).

Baccarat (Josef Ewald & Bob Holste, 1919).

Anna Karenina (Friedrich Zelnik, 1920).

Las obras de Fenneker están dominadas por un auténtico espíritu germano que las hace atrayentes de una manera extraña y casi morbosa. Las imágenes representadas en los carteles no recrean escenas específicas de un modo realista, sino que ejemplifican de forma melodramática y casi demencial los sentimientos predominantes en la película y los personajes. Figuras distorsionadas, gestos estilizados o grotescos, combinación irreal de colores, iluminación intensa y fondos de sombras luminosas parecen declarar que se aguarda por la fatalidad ineludible; una representación cuasi velada de la atmósfera imperante en la decadente República de Weimar. Para los críticos, arte moderno, para el cinéfilo silente, otra prueba de que los silencios son un universo que abarca mucho más que sólo una pantalla. 

Kri Kri, la duquesa de Tarabac (Friedrich Zelnik, 1920).

La cabeza de Jano (F.W. Murnau, 1920).

Tres noches (Carl Boese, 1920).

Para 1924 Fenneker había creado alrededor de 250 carteles de películas, la mayoría para el Marmorhaus. Continuó diseñando carteles hasta avanzada la década de los 30, pero a partir de 1925 su dibujo adquirió un estilo más realista. Este cambio se debió en parte a los nuevos gustos del público, pero principalmente por la exportación de películas a cines de provincia donde se era menos tolerante con el arte moderno. Consiguió mantener parte de su estilo característico insistiendo en usar una gama de colores poco convencional.
Fenneker no sólo destacó como cartelista cinematográfico, también creó escenografías teatrales e ilustró revistas como Simplicissimus y Jugend. Falleció el 9 de enero de 1956 en Frankfurt de una insuficiencia cardiaca.

La noche de la reina Isabeau (Robert Wiene, 1920).

Die geliebte des grafen Varenne (Frederic Zelnik, 1921).

El castillo Vogelod (F.W. Murnau, 1921).

Am roten kliff (Hanna Henning, 1922).

El asesino Dimitri Karamazoff (Fedor Ozep & Erich Engels, 1931).

Gitta descubre su corazón (Carl Froelich, 1932).

El estudiante de Praga (Arthur Robison, 1935).

La mujer imposible (Johannes Meyer, 1936).


04/03/2022

¿Qué fue de los actores de Nosferatu?

Y hoy es el día. Un 4 de marzo de 1922 se estrenó Nosferatu. Ha sido un camino espinoso para un filme cuya producción y publicidad gastó más de lo que recuperó. Un filme que se intentó destruir con una orden legal. Un filme que se ha montado y remontado más veces de lo recomendable. Un filme que impresiona como sólo el auténtico arte lo puede hacer… Y también un filme que convirtió a Friedrich Wilhelm Murnau en un director reverenciado y a Max Schreck en un actor mítico. No pasa lo mismo con el resto de sus implicados. Cuando se menciona Nosferatu nadie piensa en Albin Grau, Fritz Arno Wagner o Henrik Galeen, y sin embargo el primero es el responsable directo de la imagen y espíritu de la película, incluyendo los decorados, el vestuario y el material promocional; el sagaz camarógrafo Arno Wagner filmó la película con una sola cámara y lo hizo como un auténtico poeta de la imagen; y Galeen era un experto en el romanticismo oscuro y lo plasmó a la perfección en cada línea del guion.
Este olvido voluntario se extiende también a los actores. Incluso los devotos del cine silente han olvidado a los actores de Nosferatu. Se recuerda a Max Schreck pero nadie conoce a Gustav von Vangenheim o Alexander Granach.
Intentaré revertir eso en  esta entrada.

Las vidas y carreras del elenco de Nosferatu fueron muy desiguales. Algunos vivieron largos años y otros tuvieron muertes prematuras y hasta trágicas. Ninguno alcanzó el estatus de estrella del cine, aunque unos pocos realizaron carreras sólidas y exitosas y dejaron sus nombres en filmes de gran calidad. Otros, por el contrario, se perdieron en películas menores. Hubo quien renunció a la actuación.
La entrada anterior de este especial del centenario de Nosferatu contiene la biografía de Max Schreck, así que a ella me remito. En cuanto a los demás actores, ¿quienes eran y que fue de ellos? A continuación un breve repaso a sus vidas y carreras.



Gustav von Wangenheim 
(1895-1975)
Es uno de los pocos miembros del elenco que tuvo éxito y prestigio en vida, aunque también problemas derivados de sus ideas políticas.
Su verdadero nombre era Ingo Clemens Gustav Adolf Freiherr von Wagenheim y descendía de la nobleza alemana. Su padre fue el célebre y talentoso actor teatral y cinematográfico Eduard von Winterstein, protagonista de algunos interesantes filmes alemanes como opium y Nerven (ambos de Robert Reinert), además de secundario de lujo en otras películas de gran popularidad. Su madre fue la actriz Minna Mengers, quien se suicidó cuando Gustav tenía sólo cuatro años.
Con el talento en la sangre, Gustav se inició como actor teatral en 1914 y entró en el cine en 1916 convirtiéndose rápidamente en un actor admirado. Sus primeros trabajos destacados los realizó en dos comedias de Ernst Lubitsch: Las hijas del cervecero (Kohlhiesels töchter, 1920), donde tuvo un importante rol secundario, y Romeo y Julieta en la nieve (Romeo und Julia im Schnee, 1920), divertida parodia de la obra de Shakespeare en la que fue el protagonista.
Después de Nosferatu, que certificó sus dotes para el drama, el romance y el misterio, tuvo el papel antagónico en Sombras (Schatten, Arthur Robison, 1923), otra de las cumbres del silente alemán.
En 1922 se unió al Partido Comunista Alemán para el cual fundó un teatro itinerante de trabajadores. En 1933, ante la persecución nazi a los militantes comunistas, huyó a la Unión Soviética con su esposa. Allí se dedicó a escribir guiones, obras teatrales y producir películas. Aceptó la ciudadanía soviética en 1940 luego de ser condenado a muerte por los nazis. Cuando Alemania invadió la Unión Soviética en 1941, Gustav y su familia fueron evacuados a Tashkent. Su hijo de ocho meses, Edi, falleció durante el viaje.
Gustav regresó a Alemania después de la guerra y obtuvo la dirección del Deutsches Theatre, pero en 1946 fue depuesto de su cargo por las autoridades soviéticas sin que nunca se aclarara el motivo. Continuó escribiendo guiones y dirigiendo películas hasta finales de los años 50. Posteriormente fue escritor de cuentos, novelas y ensayos.
Entre 1931 y 1954 estuvo casado con la actriz, escritora, periodista y fotógrafa ingeborg Franke, con quien tuvo cuatro hijos. Sus restos reposan en la tumba de la familia Wangenheim-Winterstein en el cementerio central de Friedrichsfelde en Berlín.

Como Paul Seppl en Las hijas del cervecero (1920).

Con Lotte Neumann en
Romeo y Julieta en la nieve (1920).

Como el amante en Sombras (1923).


Greta Schröder
(1891-1967 o 1980)
La intérprete de la dulce Ellen ha sido tan olvidada que no hay consenso respecto a su fecha de muerte, y la versión en español de su biografía en Wikipedia muestra la foto de otra actriz.
Nació en una familia alemana de clase media que apoyó sus intereses artísticos. En la década de 1910 fue miembro del Deutsches Theatre, donde conoció al bailarín, actor, coreógrafo y futuro director de cine Ernst Matray, con quien se casó. En 1915 escribió el guion de la primera adaptación alemana de El fantasma de la ópera, película que fue dirigida por Matray. 
Su ingreso al cine ocurrió en 1913. No consiguió destacar y sólo obtuvo papeles de reparto y roles decorativos como el de "la chica de la flor" en el clásico El golem (Der Golem, Paul Wegener, 1920). Al año siguiente Murnau le dio un papel más importante aunque todavía menor en Marizza (Marizza, genannt die schmugglermadonna), una de las películas perdidas del gran director. Esta primera colaboración entre ambos le permitió obtener el protagónico femenino de Nosferatu, aunque no sirvió para potenciar su carrera. Se retiró del cine silente en 1923 con un papel secundario en Paganini (Heinz Goldberg), donde compartió pantalla con el astro Conrad Veidt. El retiro fue voluntario; Greta acababa de ser madre y deseaba cuidar de su hijo.
En 1924 se divorció de Ernst Matray. Volvió a casarse en 1927, esta vez con el actor y director Paul Wegener, matrimonio que también acabó en divorcio. Regresó al cine en 1937 y se mantuvo activa como actriz secundaria hasta 1953.

Como la chica de la flor en El golem (1920).

Con Leonhard Haskel en Marizza (1922).

Como Ellen en Nosferatu.


Alexander Granach
(1890-1945)
Hijo de un panadero judío austrohúngaro, Granach desempeñó este oficio antes de entrar en el teatro alrededor de 1910. Pronto demostró poseer un gran talento actoral, iniciando así una larga carrera sobre el escenario.
Durante la Primera Guerra Mundial fue reclutado por el ejército austrohúngaro. Luchó en el frente alpino y fue hecho prisionero por los italianos. Tras la contienda se trasladó a Munich y trabajó para el teatro de la prestigiosa actriz y directora Hermine Körner. A su regreso a Berlín estuvo en varios teatros de renombre, convirtiéndose en un actor célebre.
Entró al cine en 1920 y tuvo roles de distinta importancia en algunas películas silentes relevantes. Aunque su interpretación más recordada es la de Knock, el tortuoso agente inmobiliario y comedor de moscas de Nosferatu, en su momento destacó más como el ilusionista de Sombras (Schatten, A. Robison, 1923), el proxeneta Schigolch de El espíritu de la tierra (Erdgeist, L. Jessner, 1923), y el traidor Judas Iscariote de I.N.R.I. (Robert Wiene, 1923). 
La llegada del cine sonoro no afectó su trabajo pero si lo hizo el ascenso del nazismo, dado su origen judío y simpatías políticas. En 1933 se trasladó a Polonia y continuó como actor teatral. Emigró a la Unión Soviética en 1935 y participó en dos películas, sin embargo fue arrestado en 1937 durante las purgas estalinistas. Gracias a la intervención del escritor Lion Feuchtwanger (autor de El judío Suss) pudo abandonar el país con destino a Zúrich. En 1938 llegó a Estados Unidos e inicio una carrera como actor en Hollywood. Tuvo un papel destacado en Ninotchka (Ernst Lubitsch, 1939) y otros menores interpretando a nazis en filmes como Los verdugos también mueren (Hangmen also die!, 1943) de Fritz Lang, y The Hitler gang (J. Farrow, 1944).
De su matrimonio con Martha Guttmann nació su único hijo. Posteriormente convivió con la actriz Lotte Lieven-S. Falleció de una embolia pulmonar tras una operación en el apéndice.

Como el ilusionista en Sombras (1923).

Como Judas Iscariote en I.N.R.I. (1923).

Con Greta Garbo en Ninotchka (1939).


G.H. Schnell
(1878-1951)
El padre de Schnell era un proveedor del ejército chino que lo llevó de regreso a Alemania siendo un niño. Tras dejar la escuela trabajó en el servició colonial, fue leñador en Florida y participó en la represión de la Rebelión de los Bóxers.
Tomó clases de actuación y entró en el teatro en 1903, siendo parte de diversas compañías nacionales. Combatió en la Primera Guerra Mundial y luego entró en una compañía berlinesa.
A Partir de 1919 y hasta su muerte participó en más de cien películas, usualmente en roles secundarios menores o de reparto, por lo que suele recordársele por su trabajo en Nosferatu como el armador Harding, amigo de Hutter en cuya casa se aloja Ellen durante el viaje de su marido. No pude encontrar más datos sobre su vida y carrera.

 

Ruth Landshoff
(1904-1966)
Nació en una adinerada familia alemana de origen judío. Su padre era ingeniero y su madre cantante de ópera. Asistió a la escuela de actuación y tuvo roles anónimos en películas cortas experimentales. Estos trabajos, hoy perdidos, le permitieron obtener el pequeño papel de Ruth en Nosferatu. Es su único rol cinematográfico confirmado.
Hasta 1930 llevó una vida acomodada gracias a los ingresos de su familia. Se interesó por el teatro y se relacionó con fotógrafos, escritores, músicos y otra gente del mundo artístico e intelectual berlinés. Entre sus amigos se contaban Ernst Toller, Bertolt Brecht, Thomas Mann, Albert Einstein y Annemarie Schwarzenbach. Le gustaba travestirse y solía usar el nombre masculino de René.
En 1930 publicó su primera novela, The many and the one, y decidió seguir una carrera como escritora. Su segunda novela no pudo publicarse en Alemania debido a las restricciones impuestas a los judíos. Abandonó el país en 1933 iniciando recorrido por varias naciones europeas antes de asentarse en Estados Unidos en 1937. Después de la guerra realizó algunos viajes a Alemania dando conferencias en las que criticó la actitud de la nación frente a su reciente pasado nazi.
Mantuvo varias relaciones amorosas y estuvo casada durante algunos años; no tuvo hijos. Siguió viviendo en Estados Unidos como escritora de novelas, poemas y artículos de revistas hasta su muerte.



Fanny Schreck
(1877-1951)
Se conservan pocos datos sobre Fanny Schreck. Nació en Ulm como Franziska Ott y en algún momento ingresó al teatro. Aunque recibió críticas favorables por su trabajo en el escenario, este se limitó a roles menores.
En 1910 se casó con el actor Max Schreck. Debutó en el cine en 1922 con un pequeño papel en Nosferatu; es la enfermera de Hutter. Posteriormente apareció como actriz de reparto en varias películas de la década de 1930. También fue locutora radial. Viuda en 1936, no volvió a casarse ni tuvo hijos y murió olvidada.

 
 
John Gottowt
(1881-1942)
Tampoco hay mucha información sobre él. Nació en Ucrania como Isidor Gesand. Estudió actuación en Viena y luego se unió al Deutsche Theatre de Max Reinhardt. Su debut en el cine fue en 1913 en la sorprendente película El estudiante de Praga (Der student von Prag, S. Rye y P. Wegener) como el diabólico prestamista Scapinelli. Su participación en esta obra seminal del cine artístico mundial permitió a Gottowt obtener cierto estatus. Posteriormente tuvo papeles secundarios en películas imprescindibles del cine mudo germano como Algol, la tragedia del poder (Algol, tragödie der macht, H. Werckmesiter, 1920) y El gabinete de las figuras de cera (Das wachsfigurenkabinett, P. Leni, 1923). Su trabajo en Nosferatu como el profesor Bulwer no ha conseguido eclipsar su debut.
Gottowt produjo películas y obras teatrales y de cabaret. Su condición de judío lo llevó a abandonar Alemania en 1933. Fue asesinado en Polonia por un oficial de la SS. Aquí otra perspectiva a su historia.

Con Paul Wegener en El estudiante de Praga (1913).


Buscar y encontrar información sobre estos actores fue un trabajo difícil. Incluso en páginas de cine alemanas los datos son escasos. Espero haber ayudado algo al mantenimiento de su memoria.
 

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Este artículo forma parte del especial temático
100 años de Nosferatu.