22/01/2026

Christopher Isherwood sobre Conrad Veidt

El escritor estadounidense de origen británico Christopher Isherwood recordaba una interesante anécdota de Conrad Veidt. En ella se aprecia tanto su capacidad actoral como su genuina sensibilidad.


Una gran estrella es una especie de aristócrata por méritos propios. Recuerdo, por poner un ejemplo, a la estrella germana Conrad Veidt, ciertamente uno de los grandes nombres del teatro alemán, quien más tarde desarrollaría una estimable carrera en Hollywood y moriría allí. Fue durante el rodaje en Inglaterra de la adaptación de la novela de Lion Feuchswanger "El judío Süss" en 1934 (no confundir con la versión alemana de 1940). Todo estaba preparado para la escena de la ejecución, la más elaborada de todas, para la que habían levantado un escenario que representaba la plaza de un pueblo. Un gran número de extras esperaba en el plató, y una desagradable jaula o algo parecido colgaba junto a la horca en la que iban a estrangular a Conrad Veidt. El propio Veidt, caracterizado por completo en su papel de Süss y listo para hacer su gran entrada, se encontraba en un carro con las manos esposadas, rodeado de guardias, a punto de ser conducido dentro del set en donde las cámaras mostrarían cómo era bajado del carro y llevado a rastras hasta el lugar de la ejecución. En ese momento alguien gritó que algo no iba bien con las cámaras (lo que pasa constantemente durante los rodajes) y que descansábamos por diez minutos.


Aquí fue donde tuve la oportunidad de ver a Conrad Viedt como el gran actor que era. Se sentó en el carro. Una escenógrafa, una de las chicas del estudio, se acercó a él y le ofreció un caramelo. Ante algo así un actor menor hubiese hecho una de estas dos cosas; quiero decir una estrella menor. Veidt era de hecho un gran actor, pero aquí me estoy refiriendo a esa cualidad que hace brillar a alguien como un astro. Una estrella menor se hubiera contrariado por la estúpida chica que interfería en el clímax, porque él trataba de mantener el clímax de un condenado a muerte a punto de ser ejecutado, y que le dieran un caramelo estaba fuera de lugar; o en el otro caso, alguien ansioso por mostrar que también era una persona de carne y hueso como los demás hubiese bromeado con el asunto, quitándose esa máscara del Judío Süss, el gran aristócrata que había sido descubierto como un hijo de Sión y condenado a la horca debido a los prejuicios de su época. ¿Pero qué es lo que hizo realmente Veidt? Bajó la mirada. Vio a la muchacha. Y no la reconoció como una pequeña escenógrafa del siglo XX; la vio como la única muchacha en todo el pueblo que se compadecía de él mientras era conducido al patíbulo. Los ojos se le llenaron de lágrimas. Sin poder articular una palabra, se quedó en silencio, movió un poco la cabeza en señal de asentimiento y gratitud, con sus manos encadenadas cogió el caramelo y se lo llevó a la boca a pesar de que apenas podía metérselo en ella, y lleno de tristeza levantó de nuevo la cabeza y se dispuso a esperar el momento en que el set se reanudara. Fue simplemente magnífico y nos dio a todos una lección de lo que significa tener estilo.
 



16/01/2026

Las mejores películas de 1926


11) El hijo del jeque
Son of The Sheik, George Fitzmaurice, Estados Unidos.

10) The Canadian
William Beaudine, Estados Unidos.

9) La bestia del mar
The Sea Beast, Millard Webb, Estados Unidos.

8) Ella Cinders
Alfred E. Green, Estados Unidos.

7) Ménilmontant
Dimitri Kirsanoff, Francia.

6) La letra escarlata
The Scarlet Letter, Victor Sjöström, Estados Unidos.

5) El proceso de los tres millones
Protsess o tryokh millionakh, Yakov Protazanov, Unión Soviética.

4) La bohemia
La Boheme, King Vidor, Estados Unidos.

3) El maquinista de La General
The General, Buster Keaton y Clyde Bruckman, Estados Unidos.

2) Miguel Strogoff
Michel Strogoff, Viktor Tourjansky, Francia.

1) Fausto
Faust – eine deutsche Volkssage, F.W. Murnau, Alemania.


09/01/2026

Citas: La estrella de una película

La primera estrella de una película debe ser su historia. Si esta estrella se elige adecuadamente, con la trama girando sobre el drama en una órbita cada vez más amplia y acelerada, sus espectaculares satélites de valor de producción encajan lógicamente en su lugar. Una vez que se ha cartografiado el curso y el carácter de esta estrella de primera magnitud, debería estar rodeada por una galaxia de estrellas que encajen adecuadamente en su campo. Si su brillo añade lustre a la estrella principal, tanto mejor.

Cecil B. DeMille

                                     

02/01/2026

Resumen 2025



El 2024 vi sólo una película muda... El 2025 vi 316. El número incluye cortometrajes de una o media bobina y largometrajes ya visualizados en años anteriores, pero incluso así el número es impresionante hasta para mí. Si agrego las cintas sonoras pareciera no haber transcurrió un día sin que viera cuando menos una película...
De las seis metas propuestas a inicios del 2025 cumplí algo más de la mitad: 
(Meta 1): Visioné todas las películas de Murnau en orden cronológico. 
(Meta 2): También el total de las películas de Valentino

Me pregunto quién fascina a quién...

(Meta 3): Vi cortos y largometrajes de Griffith y rápidamente me familiaricé con sus "otros" actores habituales aunque no profundicé en las historias de este grupo de talentos olvidados. A destacar la avasallante expresividad de Charles West y Dorothy Bernard.
(Meta 4): No realicé ningún especial temático porque simplemente no dispuse del tiempo mínimo para elegir y desarrollar un tema en particular. Asuntos personales delicados y mis otros blogs devoraron una suculenta porción de mis horas.
(Meta 5): Vi sólo un par de cortos de Chaplin y muchos de Mabel y Fatty. Qué pareja más encantadora; se complementaban de un modo único. 


(Meta 6): Vi toda la filmografía silente disponible de John Gilbert y John Barrymore. Intenté hacer lo mismo con las películas de Asta Nielsen; conseguí acceso a 24 y todavía estoy insegura respecto al número total de sus filmes conservados aunque un punto es clarísimo: Asta fue simplemente extraordinaria.

Sólo ella, Asta.

Este año no enlistaré los filmes. Fueron tantos que seguro dejo alguno fuera. Resumiré mi recorrido cinematográfico con el total de películas vistas de directores y actores de mi interés:

Actores
Asta Nielsen: 24
John Barrymore: 23; 13 silentes, 10 sonoras
Rudolph Valentino: 19
Roscoe Fatty Arbuckle: 18
Douglas Fairbanks: 17, incluyendo una sonora
John Gilbert: 14
Harold Lloyd: 14, incluyendo una sonora
Lillian Gish: 12
Mabel Normand: 10
Mary Pickford: 8, incluyendo una sonora
Bobby Harron: 7
Dorothy Bernard: 3

Directores
Yevgeni Bauer: 16
D.W. Grifith: 14
F.W. Murnau: 12
Clarence Brown: 7
Victor Sjöström: 5
Jean Epstein: 4
Louis Delluc: 3

El pintor chalado de La muerte del cisne,
de Yevgeni Bauer.

Descubrimientos
Hubo muchas películas nuevas para mí. Como de costumbre, la balanza se equilibró: Filmes malos, otros soporíferos y muchos olvidables, pero también otros excelentes, o divertidos, o asombrosos. Algunos pasaron de inmediato a mi lista de favoritos. Acá los más destacados en el orden en que los descubrí:

Ménilmontant (Dimitri Kirsanoff, 1926)
La hembra de la especie (D.W. Griffith, 1912)
Zapatos (Lois Weber, 1916)
Los guardianes del faro (Jean Grémillon, 1929)
La muerte del cisne (Yevgeni Bauer, 1917)
Fiebre (Louis Delluc, 1921)
La Atlántida (Jacques Feyder, 1921)
Engelein (Urban Gad, 1914)
El canadiense (William Beaudine, 1926)
El estudiante novato (Fred C. Newmeyer y Sam Taylor, 1925)
Fatty's plucky pup (Roscoer Arbuckle, 1915)
Linda (Dorothy Davenport, 1928)
Vanina (Arthur von Gerlach, 1922)
La antigua ley (E.A. Dupond, 1923)
La felicidad de la noche eterna (Yevgeni Bauer, 1915)
La llamada de Cthulhu (Andrew Leman, 2005)
Six et deme onze (Jean Epstein, 1927)
Carmen (Cecil B. DeMille, 1915)
La bestia del mar (Millard Webb, 1926)
La mujer de los gansos (Clarence Brown, 1925)
Ensoñaciones (Yevgeni Bauer, 1915)
Despues de la muerte (Yevgeni Bauer, 1915)
El mago (Rex Ingram, 1927)

Los guardianes del faro, magnífica muestra del siempre sorprendente vanguardismo francés.

Mi única meta para el presente año es seguir acá. Ya no me resulta tan fácil y por lo mismo las publicaciones dejarán de concretarse los días viernes. Publicaré cuando pueda y quiera. Y espero poder y querer mucho. El tiempo dirá.