31/12/2025

¡Feliz año nuevo!

Según mi colección de relojes ya casi es medianoche:
 

Así que llegó la hora del último brindis de este 2025:

¡Levantemos las copas por un gran nuevo año! 
Mañana comienza a filmarse la primera secuencia de una película de 365 secuencias; que sea una película extraordinaria.

24/12/2025

Sobre el pino de Navidad



¿No es soberbio el pino de Navidad? ¿Quién no adornó uno antes de la lamentable popularización de las imitaciones plásticas? ¡Eran maravillosos! En medio del calor agobiante del hemisferio sur, el fuerte y fresco aroma a pino impregnaba los hogares de vida, alegría y paz. 
Para mí el olor a pino hoy significa nostalgia, añoranza de navidades pasadas en casa de los abuelos. Quebrar un par de largas y fragantes agujas de pino radiata es abrir la puerta a recuerdos de las mejores navidades de mi vida.


El recorrido de los pinos desde el campo a las casas no era sencillo ni breve. Vean todo el proceso:

Primero, los árboles eran cortados de los campos de cultivo. Tras pasar una revisión previa se apilaban y traían a la ciudad en trenes y carretas. Aquí eran entregados a los vendedores con que se había realizado un acuerdo de venta.

Tras recibir los árboles, los vendedores los trasladaban a plazas y mercadillos accesibles a un gran público de potenciales compradores. 

Comenzaban a llegar los niños; siempre eran los que daban la primera mirada al árbol. Después se presentaba la madre, señora del hogar, a decidir la elección.

El tamaño de los pinos variaba; los había muy pequeños y escuálidos, medianos y anchos, y altos y delgados; como es un árbol relativamente liviano, podía ser cargado con facilidad por un niño o dos. Ser el elegido para llevar el árbol a casa era una señal de distinción y confianza familiar.

En casa se procedía a adornar el pino. Usábamos guirnaldas de papel metálico, viejas tarjetas navideñas, juguetes pequeños, dulces... ¡Lo que quisieramos! Lo importante era engalanar el árbol.

¡Y en la mañana nos levantábamos temprano sólo para abrir los regalos dejados junto al pino! Fueron buenos tiempos.