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14/10/2022

13 grandes diablos silentes

Llegó el momento de hablar del diablo. Halloween suele ignorarlo un tanto en favor de brujas, vampiros y zombis, así que haré lo contrario y me centraré en él. Pero antes:

Tarjeta inspiradora.

Desde que en 1896 Georges Méliès hizo debutar al diablo en el cine con la película La mansión del diablo, el maligno personaje ha estado presente en una larga lista de filmes de diversa temática, calidad e intención. Esto no fue una excepción en la etapa silente, donde varios diablos destacaron por derecho propio, ya fuera como villanos o alivio cómico. Algunos tuvieron un papel primordial y otros realizaron apariciones menores y hasta anecdóticas, sin embargo su aspecto y 'diabluras' los hicieron inolvidables. 
De menos a más, la siguiente lista presenta a los 13 diablos más memorables del cine silente. No los mejores sino los que me impresionaron más. Dado que varios diablos repiten aparición, mencionaré al actor interprete antes que al personaje. ¿Y por qué 13? Porque es un número con una fama muy diabla. 


13) Reinhold Schünzel como el diablo en Historias tenebrosas 
(Unheimliche geschichten, Richard Oswald, 1919, Alemania).
En una vieja librería, las figuras de El Diablo, La Muerte (Conrad Veidt) y La Prostituta (Anita Berber) escapan de los cuadros que los representan. El Diablo y La Muerte cortejan a La Prostituta, que elige al segundo. Tras darle un buen susto al librero, los tres se dedican a leer las historias de terror que conforman la película.
Cejas negras, entradas pronunciadas y cabello oscuro cayendo en punta sobre la frente son las características más notables de este diablo risueño y aficionado a la lectura que además suelta vapor por la boca y lleva la cola doblada.  



12) Conrad Veidt como Satanás en Satanás 
(Satanas, Friedrich Wilhelm Murnau, 1920, Alemania).
Después de interpretar a La Muerte para Oswald, el gran Conrad Veidt interpretó al diablo para Murnau. Lamentablemente la película se considera perdida y los datos conservados son contradictorios. Se sabe que estaba conformada por tres historias independientes ambientadas respectivamente en el antiguo Egipto, la Roma de los Borgia y el mundo contemporáneo. En todas aparecía un personaje secundario que en realidad era el demonio intentando destruir a los protagonistas. Las pocas imágenes existentes de este diablo disfrazado de hombre muestran a un joven guapo y anguloso que no provoca exactamente miedo. 
Revisen los arcones de su sótano y el granero del bisabuelo, nunca se sabe donde podría aparecer una película dada por perdida.



11) Carl Schenstrøm como el diablo en Hacia la luz 
(Mod lyset, Holger-Madsen, 1919, Dinamarca).
La hermosa, egoísta y superficial aristócrata Ysabel (Asta Nielsen) encuentra la fe y el amor gracias al predicador Elias Renato (Alf Blütecher). Antes de convertirse Ysabel intenta seducir a Elias con su belleza y fortuna, mas él vence la tentación recordando cómo Jesús resistió a Satanás en el desierto. 
La tentación de Jesús se escenifica con un diablo bastante parecido a Mefisto, el demonio más famoso del folklore alemán. Es flaco, tiene la nariz y las orejas puntiagudas, pequeños cuernos, y va envuelto en una enorme capa oscura que el viento agita con dramatismo exhibiendo sus piernas desnudas. La breve escena está fotografiada y encuadrada con gran belleza y poesía. Interesante película sobre fe y redención.



10) Conrad Veidt como el diablo en Kurfürstendamm 
(Richard Oswald, 1920, Alemania).
Otro diablo de Veidt que sólo ha sobrevivido en fotografías. Por lo que se conoce de la trama la película pudo haber sido una comedia: El diablo abandona el infierno y se instala en una pensión de Kurfürstendamm (una popular calle berlinesa), lugar de donde parecen venir la mayoría de los condenados. Allí traba conocimiento con tres chicas interpretadas por Asta Nielsen; luego se convierte en empresario cinematográfico y actor. En un recorrido por los bajos fondos el diablo es asaltado en un callejón, situación que lo convence de regresar al infierno, un sitio mucho mejor.
Esta vez el diablo tuvo cuernos, cola y entradas profundas, pero también adquirió una agradable apariencia humana. El elenco incluía a Erna Morena, Rosa Valetti y Theodor Loos. 
A escarbar el suelo del viejo molino, quizás aparezca una lata con una copia de Kurfürstendamm.  



09) Buster Keaton como Sin Amigos en Go west 
(Buster Keaton, 1925, Estados Unidos).
Este es un diablo muy circunstancial. Sin Amigos, un solitario vaquero al servicio de un ganadero, necesita reunir las vacas de su patrón que están causando estragos en las calles de Los Ángeles. Buscando una forma de atraerlas no se le ocurre mejor idea que disfrazarse de diablo rojo y hacer que lo sigan. Acaba provocando una estampida que deviene en caos al llegar la policía y los bomberos. La vaca Ojos Castaños, única amiga de Sin Amigos, acude al rescate y el vaquero guía la manada montado sobre su lomo.
La secuencia es divertidísima y está llena de grandes momentos: Un policía intenta detener a Sin Amigos cogiéndolo por  la cola del disfraz; un borracho se para a dirigir el tránsito; un ricachón recibe un baño inesperado en su automóvil… Aunque el diablo es sólo una solución desesperada, su aparición no es fácil de olvidar. Además, ejemplifica muy bien el curioso surrealismo de Keaton: ¿Quién más que él incluiría un gran chiste sobre el color rojo en una película en blanco y negro? Mi favorita del gran cómico.



08) John Gottowt como Scapinelli en El estudiante de Praga 
(Der student von Prag, Stellan Rye, 1913, Alemania).
Bajo la forma del prestamista Scapinelli, el diablo compra al estudiante Balduin (Paul Wegener) el reflejo de su figura en el espejo. A partir de ahí el reflejo sigue a Balduin por toda Praga, volviendo su vida insoportable.
Scapinelli es un diablo inusual. Tiene nombre italiano pero visualmente parece un tortuoso estereotipo de usurero judío de mediana edad. En la presentación de personajes lleva un cuervo sobre el hombro, ave de profundas connotaciones oscuras, evidenciando que no es quien aparenta. Después, cuando saca el reflejo del interior del espejo, no queda ninguna duda, ¿qué hombre podría hacer eso? Al final, muerto Balduin, Scapinelli se burla de él de un modo simplemente estremecedor. Un diablo perverso y ambiguo para una película totalmente imprescindible.



07) Benjamin Christensen como el diablo en Haxan, la brujería a través de los tiempos 
(Häxan, Benjamin Christensen, 1922, Dinamarca y Suecia).
Impresionante y didáctico documental acerca de la brujería, con un complejo y magnífico despliegue técnico para las recreaciones de aquelarres, torturas y juicios a supuestas brujas. El director se reserva el papel del diablo, que contiene todas las características clásicas del mito cristiano popular: Cuernos, cola, vientre abultado, garras, lascivia… Es un demonio aterrador que alcanza altas cuotas de molestia y desagrado, a la vez que ejemplifica la oscuridad, maldad e ignorancia del propio ser humano. Película obligada para todo cinéfilo.



06) Werner Krauss como Scapinelli en El estudiante de Praga 
(Der student von Prag, 1926, Henrik Galeen, Alemania).
El primer remake de la magnífica película de Stellan Rye brilla con luz propia gracias a su elenco y dirección. Conrad Veidt toma el papel del pobre estudiante Balduin y Werner Krauss el del falso prestamista Scapinelli que lo engaña para quedarse con el reflejo de su imagen. Krauss da a su personaje unas características siniestras incluso más marcadas que en la versión de 1913. Su risa grotesca y los poderes sobrenaturales con que provoca el accidente de la sosa condesa Margit (Ágnes Esterhazy) y hace aparecer una montaña de dinero, sorprenden y asustan por igual. Hermosa película que cierra simbólicamente el cine expresionista. 



05) Aleksandr Chabrov como Satanás en Satanás triunfante 
(Satana likuyushchiy, Yakov Protazanov, 1917, Rusia).
Fingiendo ser un viajero cojo, Satanás pide hospedaje en casa del estricto, lúgubre y represor pastor Talnoks (Ivan Mozzhukhin), quien vive en compañía de su cuñada Esfir (Nathalie Lissenko) y del marido de esta, Pavel (Pavel Pavlov). Satanás tienta a Talnoks y Esfir con música y frases equívocas hasta hacerlos caer en un adulterio que tendrá como consecuencia un apuesto y dulce hijo, Sandro (Ivan Mozzhukhin), pero también muerte y dolor.
Sin necesidad de cuernos ni peinado mefistofélico, el diablo ruso consigue alarmar con sus dotes musicales y una sonrisa insinuante y burlona que a ratos logra aterrar. Película interesante y muy bien actuada.



04) Helge Nissen como Satán en Páginas del libro de Satán 
(Blade af satans bog, Carl Theodor Dreyer, 1921, Dinamarca).
Por orden divina Satán debe tentar gente a lo largo de la historia. Si logra derribar a alguien su condena eterna será aumentada, si no lo consigue la condena se reducirá. Se muestran cuatro formas humanas adoptadas por Satán para engañar a potenciales víctimas. Primero la de un fariseo para tentar a Judas; luego la de un inquisidor para engañar a un monje; después la de un jacobino para derribar a los aristócratas durante la Revolución Francesa; por último toma la apariencia de un monje ruso para intentar perder a una joven soldado del ejército blanco.
Satán se esfuerza en cumplir su trabajo, pero al conseguir la caída de sus víctimas experimenta remordimientos y pesar, lamentando haber triunfado. Es un Satán que anhela la redención y la gracia divina, cada vez más lejanas para él. Sobresaliente película de uno de los maestros indiscutidos del séptimo arte.



03) Ugo Bazzini como Mefisto en Rapsodia satánica 
(Rapsodia satanica, Nino Oxilia, 1917, Italia).
Mefisto concede la juventud a la anciana condesa Alba (Lyda Borelli) a condición de que nunca se enamore. Ella, digna representante de la diva del cine italiano, no puede evitar caer perdida, atormentada y desesperadamente enamorada del joven Tristano (Andrea Habay).
El diablo alemán se da un paseo por Italia casi sin cambiar su imagen característica: Cejas rectas, nariz ganchuda y un manto de un precioso rojo oscuro cortesía del poético entintado. También posee algo de picardía y una crueldad tortuosa rematada cuando engaña a la condesa con la romántica imagen de un jinete al que ella confunde con su amado Tristano. Alba acude a su encuentro y Mefisto le arrebata su segunda juventud, como sin duda siempre pretendió. La obra maestra de las películas de divas.



02) Emil Jannings como Mephisto en Fausto 
(Faust, Friedrich Wilhelm Murnau, 1926, Alemania).
Este fue mi diablo silente favorito hasta que conocí al que ocupa el primer puesto. Jannings da la imagen e interpretación definitivas para Mefisto, el diablo que intenta perder al doctor Fausto (Gosta Ekman): Peinado en punta sobre la frente, cejas rectas, gorro con una larga pluma y un manto de seda oscura; cinismo, canalladas y amargura. 
Cómica, elegante y horrible a la vez, la mejor versión de Mefisto es un icono popular referenciado, imitado, plagiado y homenajeado pero nunca superado, que hace olvidar el verdadero aspecto de este diablo: Una gigantesca criatura cornuda cubierta de plumas y pelo negro y provista de alas incluso más grandes. Un diablo sin rival en una película majestuosa.



01) Ivan Mozzhukhin como el diablo en La Nochebuena 
(Notch pered rozhdestvom, Wladislaw Starewicz, 1913, Rusia).
Durante la noche anterior a la Navidad, un diablo coquetea con una bruja (Lidiya Tridenskaya) y causa algunos problemas menores en una aldea ucraniana antes de recibir su merecido a manos del herrero local (Petr Lopukhin).
Algunos años antes de ser tentado dos veces por el maligno en Satanás triunfante, Ivan Mozzhukhin dio vida al diablo más feo, alocado y simpático del cine silente. Un diablo con cara de cerdo y cuerpo lanudo y cochambroso que se divierte haciendo morisquetas, robando la Luna, dando saltos y giros, y provocando una tormenta de nieve por el solo placer de molestar. 
Uno de los primeros grandes trabajos de Mozzhukhin, sin él y sus traviesas diabluras la película carecería de interés. Definitivamente mi diablo favorito de todo el cine mudo.



Mención honorífica (o diablo 14 para los supersticiosos del número 13).

Einar Rød como Söfren en La viuda del párroco
(Prästänkan, Carl Theodor Dreyer, 1920, Dinamarca).
Este diablo emparenta con el de Buster Keaton en Go west al tratarse sólo de una jugarreta. Un joven párroco se ve obligado a casarse con la anciana viuda de su predecesor. Intentando hacerla huir de la casa trata de asustarla disfrazándose de diablo, pero la esposa (Hildur Carlberg) descubre fácilmente la treta: El ridículo disfraz del párroco parece cualquier cosa extraña y grotesca menos un diablo, y no ayuda que se dejara puestos sus propios calcetines. 
Hermosa comedia dramática del maestro danés.

 
Esta fue una selección de diablos de todos los gustos, estilos y nacionalidades. Algunos los conocí hace ya varios años, otros más recientemente. Espero ir conociendo muchos más y asustarme con ellos. 


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Este artículo forma parte del especial temático
¡Feliz Halloween 2022!




21/01/2022

En respetuosa memoria de Grete Berger y John Gottowt

El año 2005 la Asamblea General de la ONU declaró el 27 de enero como el Día Internacional de la Conmemoración de las Víctimas del Holocausto. Se eligió esa fecha porque fue el 27 de enero de 1945 cuando el ejército soviético liberó el infame campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau. 
Las cifras de personas que perecieron a manos de los nazis son escalofriantes: 6 millones de judíos, 3 millones de prisioneros de guerra soviéticos, más de 400.000 gitanos, 270.000 discapacitados físicos y mentales, más de 2 millones de polacos. Y hubo más.
Quiero conmemorar esta triste fecha recordando a dos víctimas judías. Dos actores olvidados cuya imagen sobrevive gracias a su participación en una de las películas más emblemáticas e importantes del cine alemán y mundial. Muchos aficionados reconocerán a los personajes, pero quizá nadie o muy pocos conozcan a los actores detrás de ellos y sepan de su triste y cruel final. 
La película es El estudiante de Praga (Der student von Prag, Stellan Rye y Paul Wegener, 1913); los personajes son la condesa Margit Schwarzenberg y el prestamista Scapinelli; los actores son Grete Berger y John Gottowt respectivamente. No hay mucha información sobre ellos en el plano personal, sin embargo conseguí rescatar algunos datos de su labor como actores. 



Grete Berger
Nombre artístico de Margaretha Berg. Nació el 11 de febrero de 1883 en Krnov, hoy parte de la República Checa. Estudió actuación en Viena, debutando en septiembre de 1903 en el prestigioso Deutsches Theatre de Berlín. Al año siguiente firmó contrato con Max Reinhardt, director del Deutsches Theatre, y pasó a interpretar personajes menores hasta 1911, cuando comenzó a tener roles más importantes que la llevaron a presentarse en escenarios de Praga y San Petersburgo. 


Debutó en el cine en 1912, alcanzando pronto la consagración e inmortalidad en la pantalla por su interpretación de la condesa Margit Schwarzenberg, el aristocrático interés amoroso del pobre protagonista en El estudiante de Praga. La película fue un éxito de público y crítica, y es considerada una de las primeras obras artísticas del cine internacional.

Con Paul Wegener en El estudiante de Praga (1913).

Durante la Primera Guerra Mundial Berger regresó al teatro debido a la caída de la producción fílmica alemana. Tuvo tanto éxito en los escenarios que se alejó del cine hasta 1921. Ese año interpretó a la esposa del protagonista en Hombres en furia (Menschen in rausch, Julius Geisendörfer), rol a cargo del gran actor Conrad Veidt, quien por entonces era el astro máximo del cine germano gracias a su soberbio trabajo en El gabinete del doctor Caligari (Robert Wiene, 1920). Lamentablemente Hombres en furia se considera perdida. 
En 1922 Berger tuvo un papel muy destacado en Fantasma (Phantom), poderoso filme de Murnau donde da vida a la feroz prestamista Schwabe, tía y causante indirecta de la caída del protagonista; es su segundo mejor trabajo y tal vez el más accesible debido al prestigio de Murnau. 

Con Alfred Abel y Frida Richard en Fantasma (1922).

Berger continuó con roles menores hasta La tierra sin mujeres (Das land ohne frauen, Carmine Gallone) de 1929, su última película y la primera sonora alemana en estrenarse. Es la madre del protagonista, papel que recae en Conrad Veidt, su marido en Hombres en furia. Esta película también se encuentra perdida.
Su carrera, como la de muchos otros cineastas judíos, finalizó en 1933 cuando las infames leyes raciales nazis apartaron del cine a las persona no arias. Más tarde, cuando las persecuciones se volvieron la norma, huyó a Italia con su marido. El 7 de abril de 1944 fue capturada en Roma por las autoridades de ocupación alemana como parte de una caza general de judíos. Berger fue llevada a un campo de paso judío donde se encontró con el actor Jacob Feldhammer, un antiguo compañero del Deutsches Theatre. El 16 de mayo ambos fueron deportados al campo de concentración y exterminio de auschwitz, donde los asesinaron poco después de su llegada el 23 de mayo de 1944. Grete Berger tenía 61 años. 


John Gottowt
Nombre artístico de Isidor Gesand. Nació el 15 de junio de 1881 en Lviv, Ucrania. Al igual que Berger estudió actuación en Viena para luego unirse al Deutsche Theatre de Max Reinhardt, cuna artística de grandes cineastas de la Alemania silente, donde desempeñó conjuntamente labores de actor y director. 


Debutó como actor de cine en 1913 en el oscuro papel de Scapinelli, el diabólico prestamista de El estudiante de Praga, rol de su vida. A partir de ahí tuvo roles menores en diversas películas alemanas, algunas de ellas títulos imprescindibles del cine germano y mundial. Fue el alienígena que da título a Algol, la tragedia del poder, (Algol, tragödie der macht, Hans Werckmesiter, 1920), una curiosa e interesante muestra de ciencia ficción temprana; interpretó al profesor Bulwer en el clásico Nosferatu (F.W. Murnau, 1922), y fue el propietario de las figuras en la extraña y fascinante El gabinete de las figuras de cera (Das wachsfigurenkabinett, Paul Leni, 1923). 

Con Paul Wegener en El estudiante de Praga (1913).

Con Emil Jannings en Algol, la tragedia del poder (1920).

Como el profesor Bulwer en Nosferatu (1922).

Con Olga Belajeff y William Dieterle en
El gabinete de las figuras de cera (1924).

Gottowt también produjo un par de películas, varias obras teatrales y espectáculos para cabaret.  
Su carrera actoral terminó en 1933. Se trasladó a Dinamarca y luego a Polonia, donde el 29 de agosto de 1942 fue asesinado por un oficial de los SS mientras se escondía en Wieliczka disfrazado de sacerdote católico. Tenía 68 años.

La memoria es persistencia. A través de ella la historia revive y nutre la sabiduría social de los individuos. La memoria, en su reelaboración de los deseos, proyectos y vivencias humanas, ayuda a dar sentido y orden a la vida. La memoria es un escudo contra la repetición de errores y males como el nazismo. Por lo mismo:
NUNCA OLVIDAR.