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23/06/2023

El fin del mundo (August Blom, 1916)

Extraordinaria película danesa que anticipa el cine de ciencia ficción sobre catástrofes de origen cósmico. August Blom aúna sin problemas personajes, paisajes y situaciones opuestas para exponer una imagen global de la humanidad enfrentando lo que podría ser su final. Fuego y agua, ciencia y religión, amor y odio se hermanan en El fin del mundo (Verdens undergang) de un modo simplemente impresionante. 


Resumen: ALERTA DE SPOILER
La morena Dina (Ebba Thomsen) y la rubia Edith (Johanne Fritz-Petersen) son hijas de West (Carl Lauritzen), capataz de una mina propiedad del ambicioso industrial Frank Stoll (Olaf Fønss). Dina está comprometida con el soso minero Flint (Thorleif Lund), quien lleva a las jóvenes a un baile en la posada la misma tarde en que West traba amistad con un predicador ambulante (Frederick Jacobsen). 
En el baile Dina capta la atención de Frank, que es flechado a primera vista, y Edith se reencuentra con Reymers (Alf Blütecher), un amigo de la infancia. 
Frank baila con Dina y la convence de salir al campo. Allí la corteja y le pide que huya con él a la ciudad. 
Al no lograr encontrar a Dina, Edith vuelve sola a casa. Más tarde Frank acompaña a Dina hasta su hogar y Flint lo sorprende mientras se marcha. West y Flint interrogan a Dina de un modo grosero y dominante que la subleva, decidiéndose a marchar con Frank lejos de aquel pueblo oscuro y malicioso. Hace un atado con sus ropas y sale a reunirse con Frank en la carretera. Flint la descubre y va tras ella, pero es derribado de un golpe por el citadino y la pareja huye.
Algunos años después Frank ha aumentado su capital invirtiendo en la bolsa de valores. Él y Dina están juntos y se aman, pero ella se aburre en su lujosa casa.


El conocido astrónomo Paul Wissmann (K. Zimmerman), primo de Frank, descubre un nuevo cometa. Sus mediciones revelan que este podría entrar en la atmósfera terrestre en fecha cercana. Tras una revisión exhaustiva de todos los datos, Wissmann comparte la información con el presidente de la Sociedad Astronómica. Luego el mundo recibe la noticia: Un cometa se aproxima a la tierra y su paso podría ser desastroso. 
El miedo hace caer la bolsa de valores; accionistas de distintas compañías se apresuran a vender al precio que se les ofrezca. Frank aprovecha astutamente la oportunidad de acrecentar su fortuna comprando tantas acciones como puede. 
En el pueblo minero, Reymers visita a los West. El cometa ya es visible a simple vista, aunque Reymers y Edith sólo prestan atención a su mutuo amor. 
En la ciudad, la Sociedad Astronómica discute las posibilidades de un desastre. Wissmann expone la conclusión de sus investigaciones: El cometa, que entrará en la órbita terrestre el 20 de septiembre, provocará un cataclismo de reminiscencias bíblicas en el norte de Europa. 
Para evitar el pánico, la Sociedad decide no informar a la prensa, no obstante Paul revela la verdad a su primo. 


Frank convence a su compinche, el editor del Times, de publicar una nota restando toda posibilidad de peligro al paso del cometa. El resultado no se hace esperar: Las acciones compradas por Frank aumentan considerablemente su valor y él no duda en venderlas al precio más alto.
El cometa sigue aproximándose a la Tierra; en el pueblo y la ciudad la gente se detiene a mirarlo y señalarlo. Frank lo ignora y parte al pueblo minero en compañía de Dina. Ella teme al reencuentro con su padre, aunque no opone objeción al viaje.
En el pueblo han ocurrido algunos cambios: Edith está comprometida con Reymers y éste se ha unido a la tripulación de un barco; Flint vive amargado por el abandono de Dina y odia a Frank por habérsela "robado"; West se ha chiflado y sigue un cristianismo intransigente que el propio predicador se toma a broma. 
Frank y Dina llegan al pueblo y se detienen frente a la casa de los West, quizás esperando reconciliar a la familia. Pero el despechado Flint incita a los mineros contra la pareja y un iracundo West maldice a su hija. Flint es detenido y encarcelado y West, víctima de su propio rencor, muere poco después. 
Frank y Dina continúan hasta su mansión en el pueblo, donde Frank ha hecho abrir un camino hacia las profundidades de la mina para ponerse a salvo durante el paso del cometa. 
El día señalado Frank da un banquete para sus adinerados amigos y luego Dina es el centro de una pieza de baile alusiva al cometa. 


La temperatura comienza a ascender y el aire se vuelve pesado mientras fragmentos ardientes del cometa empiezan a caer. Uno impacta en la cárcel local y Flint se ve impelido a una fuga desesperada. Luego, con la excusa del fin del mundo, dirige a los mineros contra los ricos, más específicamente contra Frank. 
La mansión es asaltada durante el baile de Dina. Frank y sus elegantes amigos se arman y atrincheran en el salón. Los mineros logran romper la barrera y se desata una batalla de clases en la que Dina es alcanzada por una bala.
Frank abandona el salón arrastrando consigo a la malherida Dina y ambos inician el descenso hacia las entrañas de la mina. Flint descubre la entrada secreta y va tras la pareja. 
Afuera, el cometa alcanza su mayor punto de acercamiento con la Tierra. Meteoros encendidos caen al mar, provocando el hundimiento del barco que tripula Reymers, y una lluvia de fuego destruye el observatorio de Wissmann, matándolo junto al presidente de la Sociedad Astronómica. 
El pueblo minero arde; la gente, presa del pánico, huye en desbandada hacia los campos y el mar. 
En los túneles, tras un largo y penoso recorrido, Dina es vencida por la fatiga y la falta de aire y cae, muriendo en los brazos del desolado Frank. 
La tierra, abrasada, se estremece y libera gases venenosos que matan al despechado Flint mientras aún persigue el rastro de la pareja. Frank también muere, cayendo sobre el cuerpo de su amada.
Tras el fuego, llega el agua. El mar se alza y avanza tierra adentro. Reymers consigue sobrevivir al naufragio del barco en un bote que navega a la deriva. 
El agua asciende sobre la tierra y destruye lo que el fuego no consumió. El pastor rescata a Edith del techo de su casa sumergida y la pone a salvo en una cueva. Al amanecer el cometa ha finalizado su desastrosa visita. Edith baja al pueblo destruido y no encuentra a nadie, por lo que sale a campo abierto. Llega hasta una iglesia dañada aunque todavía en pie, y hace sonar la campana. 
Al mismo tiempo, la marea arroja a Reymers en la costa, donde oye el tañido de la campana. El joven corre hacia la iglesia y la pareja se reconoce incluso a distancia. La historia se reinicia: Un hombre y una mujer se encuentran en el amanecer del mundo.



Influenciada por el paso del cometa Halley en 1910 y la Gran Guerra en curso más allá de las fronteras neutrales de Dinamarca, El fin del mundo refleja el sentimiento de horror e impotencia predominantes en la Europa de la época, enfrentada al mayor desafío bélico de su Historia. 
El fin del mundo de la película es tanto físico como social y moral. Lo que finaliza es una forma de vivir. Las desavenencias de los West y la ambición desmedida de Stoll forman parte de un mundo corrompido y cruel que ha sido condenado al fuego y el agua para ser reemplazado por otro quizá mejor. 
Curiosamente, los personajes más atractivos de la película son Dina y Frank, miembros activos de ese mundo condenado. Dina y Frank forman una pareja inusual. Frank se enamora de Dina a primera vista y su amor perdura por sobre el egoísmo y la ambición que impulsan su vida; Dina se deja seducir por él y se juega todo en un arranque emocional. Ninguno duda o se arrepiente de su elección, aunque Frank siempre es el más emotivo. Dina se aburre en su solitaria mansión y Frank se esfuerza por alegrarla y animarla. Amar y complacer a Dina es tan importante para él como aumentar su fortuna. La muerte de Dina lo destroza por completo. 
Sólo un actor de la talla de Olaf Fønss podía lograr que un perro ambicioso como Frank Stoll también fuera un simpático enamorado. El resto del elento no está a la altura del astro danés, pero cumple adecuadamente con su papel.


La película está llena de buenos momentos, aunque las escenas de los desastres logran captar la mayor atención. Primero hay personas mirando el cometa con curiosa aprensión; luego caen meteoritos encendidos; a continuación llega el fuego mortal. Las imágenes impactan. Vemos gente huyendo aterrorizada y el humo de las fábricas mezclándose con el de los incendios; vemos morir a mas de la mitad de los personajes; vemos el pueblo sumergido en el agua y sus restos tras el cataclismo. Hay maquetas y escenarios para los incendios y la inundación, y se usan de un modo sencillo pero muy eficaz. 
La insensata batalla entre trabajadores y capitalistas es fascinante por su irrealidad, así como el horrible final de Frank y Dina. 
Las imágenes del desenlace son hermosas y poéticas, aunque no alcanzan el impacto emocional de las anteriores. 


El fin del mundo es la primera gran película de ciencia ficción y una de las mejores de su tiempo. Cuenta con una hermosa fotografía, buenos efectos prácticos, y una historia que lo incluye casi todo. En la era silente Nordisk film produjo muchas grandes películas dramáticas y de aventuras, pero sólo El fin del mundo reune las características necesarias para ser considerada un clásico imprescindible. 
Una de mis favoritas en todo sentido. 


01/07/2022

La banda de Zapata (Urban Gad, 1914)

La siempre eficaz Asta Nielsen protagoniza esta divertida e insólita comedia de equivocaciones donde mientras filma una película sobre un grupo criminal conocido como la banda de Zapata (Zapatas bande), es confundida con el peligroso salteador de caminos. La historia incluye travestismo, robo de pollos, un enamoramiento inverosímil y persecuciones por los montes. 


Resumen: ALERTA DE SPOILER
La compañía cinematográfica danesa Nordland envía a un camarógrafo y varios actores a una pequeña ciudad del norte de Italia para filmar una película sobre la banda de Zapata, un peligroso grupo delictual que asola los alrededores. Asta Nielsen será la estrella interpretando al bandido Zapata. 
En Italia los miembros del equipo, que no hablan italiano, pagan a un traductor para conseguir actores locales que interpreten a las víctimas de la banda. Pero el traductor se embolsa el dinero y se marcha. 
Los actores y su camarógrafo abandonan la ciudad y en campo abierto mudan sus ropas por trajes de bandidos. El de Asta consiste en un enorme sombrero adornado con una larguísima pluma listada, y unos andrajos que dejan al descubierto una pierna nada masculina. Sus armas son un par de pistolas, unos cuchillos y un estoque. Luce realmente irresistible. 


La condesa Bellafiore y su hija Elena salen de paseo pese al temor que les infunden las noticias sobre los bandidos. La falsa banda de Zapata espera la llegada del carruaje que deben asaltar en cámara y toman por este al de la condesa. Lo detienen y obligan a descender a sus asustadas ocupantes. Asta defiende a Elena de uno de sus compañeros e incluso la besa, dejando encantada a la romántica y boba muchacha, que de inmediato se enamora del supuesto joven bandido. Asta permite que ambas mujeres se marchen. 
Huyendo por el descampo, los verdaderos bandidos encuentran las ropas de los actores y se visten con ellas para escapar. Al no encontrar sus ropas, los actores se dirigen al pueblo más cercano luciendo sus pintorescos atuendos. Alertados por la condesa, los aldeanos los expulsan a tiros. Incapaces de explicarse no tienen más opción que huir a los montes y pasar la noche a campo raso. Por la mañana Asta declara a sus compañeros que si desean comer no tienen más alternativa que convertirse en bandidos. Entran al pueblo antes que la gente despierte, y Asta roba unos pollos. 
Buscando más comida llegan a la mansión de la condesa, y Asta se introduce por una ventana que resulta ser del dormitorio de Elena. 


La novelesca jovencita se muestra contentísima de que el guapo bandido fuera por ella y comienza a toquetear a la asustada Asta. Con gestos y un italiano muy básico Asta logra explicar que necesita comida. Elena ni siquiera se cuestiona que su bandido local apenas pueda pronunciar un par de palabras en italiano. Trae una canasta con pan y otros alimentos, pero sólo los entregará si Asta la lleva consigo. No teniendo opción, Asta acepta y Elena se va con ella dejando a su madre una carta que escribió mucho antes, segura de que el supuesto Zapata iría a buscarla. 


Afuera, cansada de los toqueteos de Elena, Asta pide ayuda a uno de sus compañeros; este apunta a la joven con su revolver falso consiguiendo que salté a sus brazos, fascinada por su rudeza.
De regreso con el resto del equipo, Asta cambia de ropa con Elena para ir a pedir ayuda. Sólo al verla con ropa femenina Elena comprende su error. 
Mientras Asta intenta llegar a la ciudad para hablar con el cónsul danés, la policía persigue a los supuestos bandidos y logra atraparlos en los montes. Los policías tampoco se sorprenden de que los bandidos no hablen una palabra de italiano, y proceden al arresto. Por suerte Asta y el cónsul llegan al lugar y él explica lo sucedido. Elena se olvida de todas sus fantasías novelescas para reclamar su ropa. 


Después, ya adecuadamente vestidos, los actores abandonan Italia. Toda la ciudad acude a despedirlos a la estación, incluyendo la condesa y su ahora más sensata hija. La compañía no logró filmar una película pero adquirió nuevas experiencia.

Estamos ante un filme técnicamente primitivo; hay un exceso de planos generales y la actuación, excepto en Asta, es rígida y teatral, sin embargo la historia es divertida y su desarrollo está lleno de confusiones y momentos cómicos muy bien logrados. También muestra ideas interesante y originales. Hay una base de metacine y sensacionalismo: Asta interpreta a una actriz famosa que personifica a un peligroso bandido en circulación por la misma zona donde se intenta filmar la película. Lo insólito es que los lugareños y la policía son incapaces de diferenciar a Asta del auténtico Zapata aunque ella apenas puede hablar italiano. Los enredos provocados por la falta de comprensión de un idioma pueden sentirse extraños en una película silente, pero no fueron inusuales. Es posible que esto surgiera como una broma interna, ya que La banda de Zapata es una producción alemana filmada por daneses y alemanes en tierras italianas. Sí, los actores viajaron a filmar la película en Italia igual que hacen sus personajes. 
Asta es maravillosa como el falso Zapata. Nunca llega a parecer un hombre, pero su disfraz, con ese sombrero gigante, la pluma larguísima y el pantalón con una pierna desnuda, es tan lindo como risible. Uno de sus mejores momentos es cuando entra en una casa a robar pollos.


El enamoramiento de Elena da pie a algunos de los momentos más curiosos del filme. Su fiebre romántica debe ser bastante alta si realmente cree que Asta es un joven bandido italiano. Es obvio que se trata de una muchacha predispuesta a enamorarse de salteadores y bandoleros, personajes mostrados como héroes simpáticos en la literatura romántica. La facilidad con que salta de Asta a otro actor es pasmosa.  
La escena final con la gente despidiendo al equipo cinematográfico en la estación se ve casi real. No dudo que muchos acudieran a despedir a Asta u otra estrella en su paso por alguna pequeña ciudad. Ella no parece actuar esa escena, es completamente natural. 
Todo esto hace de La banda de Zapata una pequeña gran película de aventuras, confusiones, romance y cine. Imperdible para los admiradores de Asta y muy recomendable para quien desee ver una buena comedia de equivocaciones.