13/05/2022

Carteles de Josef Fenneker

Muchos seguidores del silente alemán conocen parte de su obra aunque la mayoría ignora su nombre. Esto es comprensible dado los pocos datos que existen de él más allá de su trabajo como diseñador de carteles cinematográficos. 
Josef Fenneker fue uno de los grandes artistas gráficos del periodo de entreguerras. Nacido el 6 de diciembre de 1895, estudio en escuelas de Artes y Oficios, destacando por su talento. A partir de 1918 comenzó a diseñar carteles de cine para diversas salas de estreno de Berlín, volviéndose conocido rápidamente.

Der wilderer (Albert Neuss, 1918).

El vaquero (Alwin Neuss, 1918).

 Aquel mismo año fue contratado como cartelista por el director del prestigioso cine berlinés Marmorhaus para el que realizó su trabajo más popular.  
En esa época la mayoría de los carteles de películas eran diseñados por gráficos contratados por los cines, no por la compañía cinematográfica. Cada cine pedía un tipo de cartel acorde con su clase de clientela. El Marmorhaus tenía una clientela burguesa que favorecía estilos de vanguardia como el art déco, el expresionismo y el cubismo. Fenneker cruzó con éxito varios de estos estilos en el diseño de sus carteles, siendo predominante el expresionismo. Así se convirtió en el gran cartelista del cine silente alemán. 

Alcohol (Ewald André Dupont & Alfred Lind, 1919).

Baccarat (Josef Ewald & Bob Holste, 1919).

Anna Karenina (Friedrich Zelnik, 1920).

Las obras de Fenneker están dominadas por un auténtico espíritu germano que las hace atrayentes de una manera extraña y casi morbosa. Las imágenes representadas en los carteles no recrean escenas específicas de un modo realista, sino que ejemplifican de forma melodramática y casi demencial los sentimientos predominantes en la película y los personajes. Figuras distorsionadas, gestos estilizados o grotescos, combinación irreal de colores, iluminación intensa y fondos de sombras luminosas parecen declarar que se aguarda por la fatalidad ineludible; una representación cuasi velada de la atmósfera imperante en la decadente República de Weimar. Para los críticos, arte moderno, para el cinéfilo silente, otra prueba de que los silencios son un universo que abarca mucho más que sólo una pantalla. 

Kri Kri, la duquesa de Tarabac (Friedrich Zelnik, 1920).

La cabeza de Jano (F.W. Murnau, 1920).

Tres noches (Carl Boese, 1920).

Para 1924 Fenneker había creado alrededor de 250 carteles de películas, la mayoría para el Marmorhaus. Continuó diseñando carteles hasta avanzada la década de los 30, pero a partir de 1925 su dibujo adquirió un estilo más realista. Este cambio se debió en parte a los nuevos gustos del público, pero principalmente por la exportación de películas a cines de provincia donde se era menos tolerante con el arte moderno. Consiguió mantener parte de su estilo característico insistiendo en usar una gama de colores poco convencional.
Fenneker no sólo destacó como cartelista cinematográfico, también creó escenografías teatrales e ilustró revistas como Simplicissimus y Jugend. Falleció el 9 de enero de 1956 en Frankfurt de una insuficiencia cardiaca.

La noche de la reina Isabeau (Robert Wiene, 1920).

Die geliebte des grafen Varenne (Frederic Zelnik, 1921).

El castillo Vogelod (F.W. Murnau, 1921).

Am roten kliff (Hanna Henning, 1922).

El asesino Dimitri Karamazoff (Fedor Ozep & Erich Engels, 1931).

Gitta descubre su corazón (Carl Froelich, 1932).

El estudiante de Praga (Arthur Robison, 1935).

La mujer imposible (Johannes Meyer, 1936).


06/05/2022

Las mejores películas de 1911

El éxito de El abismo (1910) lanza la carrera de Asta Nielsen. La gran actriz se traslada a Alemania, país donde realizará la casi totalidad de su trabajo. Su triunfo en el Viejo Continente es completo; ha nacido la estrella internacional de cine.
En Estados Unidos, Griffith sigue perfeccionando su estilo. Los muchísimos cortometrajes que filma en estos primeros años (1909-1913) basculan de la mediocridad a la excelencia. Él y su talentoso grupo de actores marchan rumbo a la grandeza.
Italia allana el camino para su futuro cine histórico de espada y sandalia con películas que reimaginan la antiguedad. Sin embargo, una cinta de terror pasará a la historia como una de las obras más extraordinarias del cine primitivo italiano: El infierno de Dante.

5) Fate's Turning
D.W. Griffith, Estados Unidos.

4) Der fremde vogel
Urban Gad, Alemania.

3) Cuando un hombre ama
When a Man Loves, D.W. Griffith, Estados Unidos.

2) La bailarina de ballet
Balletdanserinden, August Blom, Dinamarca.

1) El infierno de Dante
L'Inferno, Francesco Bertolini, Adolfo Padovan y Giuseppe De Liguoro, Italia.


29/04/2022

Gloria a nosotros, muerte al enemigo (Yevgeni Bauer, 1914)

Esta es una pequeña película bélica rusa filmada a comienzos de la Gran Guerra. A diferencia del promedio de filmes de aquellos difíciles años, Gloria a nosotros, muerte al enemigo (Slava – nam  smert’ vagram) no es una exaltación de la guerra sino una muestra del sufrimiento y tristeza que causa a soldados y civiles. Su magnífica dirección y desarrollo de personajes la convierte en una de las primeras películas pacifistas de interés. 


Resumen: ALERTA DE SPOILER
En 1914 la joven aristócrata rusa Olga (Dora Tschitorina), conocida por su bondad, entabla amistad con un apuesto oficial del ejército (Ivan Mozzhukhin) que le es presentado por su hermano. La pareja se enamora y deciden casarse, pero la guerra estalla el mismo día que el oficial realiza la petición matrimonial. El novio, el padre y el hermano de Olga parten al frente de batalla. 


Sola, afligida y melancólica, Olga deambula por el bonito parque de su casa como una trágica diva de cine italiano; se cuestiona su inactividad mientras otras mujeres colaboran en la guerra como enfermeras. La muerte de su madre, que se oponía a su unión al cuerpo de enfermeras de la Cruz Roja, rompe el último lazo de Olga con su antigua y despreocupada vida, y entra en servicio. 
El trabajo de curar y vendar a tantos heridos de guerra resulta superior a sus fuerzas y la extenuada Olga sufre pesadillas donde camina entre los muertos y ve morir a su prometido. Al despertar descubre que parte de la pesadilla es real: Su novio ha sido llevado al hospital con una herida mortal. Reconoce a Olga y la abraza antes de morir. Es la mejor actuación de Mozzhukhin en toda la película.


Buscando una forma de vengar a su amado, Olga ofrece infiltrarse en las filas enemigas y obtener información sobre su avance, pero la oferta es recibida con burla y condescendencia por parte de los altos oficiales al mando. Entonces Olga decide actuar sin intermediarios. Logra entrar como enfermera en el hospital enemigo y llama la atención de un soldado a su cuidado. Por una de esas coincidencias que sólo se aceptan al cine muy antiguo, este mismo hombre es encomendado para llevar unos importantes documentos. Antes de partir explica su misión a Olga y le pide una cita. Más tarde la espera con los valiosos documentos asomando oportunamente entre los botones de su guerrera. Ella llega y él besa su mano y le suplica con vehemencia.


No puedo evitar sentir un poco de lástima por este soldado. He visto demasiadas películas donde la primera reacción de un soldado enemigo ante una mujer es intentar violarla. Aquí el soldado es más real. En el hospital parece verdaderamente interesado en Olga y luego suplica sus favores antes de ponerse violento y tomarla por la cintura. Lo que sigue me dejó perpleja: La dulce Olga se transforma en alguien de temer cuando saca un enorme cuchillo que ocultaba entre sus ropas y lo clava completo en el corazón del soldado, que cae arrastrándola consigo. Ella extrae el cuchillo y al ver que el soldado sigue vivo lo estrangula con sus propias manos hasta desmayarlo. Esto es muy violento y realmente desagradable.
Olga obtiene los documentos y logra regresar con su bando, que la condecora por su acción.


Yevgeni Bauer es un cineasta ruso cuyas obras se han vuelto muy accesibles en los últimos años. El reconocimiento de su absoluta maestría y genialidad en la puesta en escena y el uso de la cámara está llevando a una reescritura de la historia del cine tal y como la conocemos. Por fin el cine ruso anterior a 1920, por años menospreciado frente a la maestría del soviético, está recibiendo la atención que merece y Bauer, quizás el mejor director de la Rusia zarista, ha entrado en la lista de los grandes directores del cine mudo.
En Gloria a nosotros, muerte al enemigo Bauer cuenta la historia a través de Olga. La miseria y el dolor de la guerra se ejemplifican en el sufrimiento que trae a la protagonista, empezando por la soledad. Esto se muestra de un modo bellísimo en la caminata de Olga por el parque de su casa, ahora vacío pero alguna vez sede de bailes, juegos y de su breve historia de amor. En esta parte de la película Olga viste un bonito vestido eduardiano que sirve como muestra de la moda rusa de 1914. La ropa del Imperio Ruso parece haber sido más cómoda y funcional que la de Estados Unidos.


La secuencia correspondiente al trabajo de Olga en el hospital muestra heridos y sangre, y la pesadilla, creada con sobreimpresiones, es oscura y triste, transmitiendo con acierto el mensaje de cuan dolorosas e insensatas son las guerras. Esto se remarca todavía más con la triste muerte del novio de Olga, hecho que la transforma de dulce y bondadosa a implacable ángel vengador. El acuchillamiento y la estrangulación del soldado enemigo son consecuencias de la pérdida de su novio, no un acto patriota. La escena de la muerte del novio y la del ataque al soldado son las más destacadas de la película por su brutalidad e impacto emocional. No se puede sino concluir que, efectivamente, "la guerra es la derrota de la civilización".
Dora Tschitorina gesticula casi un poco más de lo aceptable, pero este solía ser un problema común en los años de transición entre el cine primitivo y el cine mudo moderno. Además el personaje sufre grandes cambios, la mayoría dolorosos, que hacen comprensibles sus exageradas muestras de emoción. El gran Ivan Mozzhukhin está poco tiempo en pantalla pero sus apariciones no pasan desapercibidas. Su personaje comienza como el interés amoroso de Olga para acabar siendo la causa de su feroz resolución final. Ivan se ve muy guapo en las escenas de guerra y también cuando yace moribundo con la camisa abierta. Ambos actores forman una bonita pareja, destacando en sus paseos filmados con mucha delicadeza.
Una obra menor de un cineasta mayor que gana mucho con cada nueva revisión.


22/04/2022

Actores y actrices de cine alemán y sus perros

Ignoro si los perros que acompañan a estos actores y actrices del cine alemán eran sus mascotas o sólo adornos fotográficos, pero las imágenes son lindas y producen ternura.

Gustav Frohlich
Mi dulce y querido chico de Metrópolis con un perrito blanco de mirada somnolienta. Supongo que el animalito fue incluido para hacer parecer a Gustav el muchacho simpático e inocente de sus filmes. Pues para mí lo logró.  

Ossi Oswalda
La exuberante y traviesa reina de las comedias alemanas usando de montura a un paciente san bernardo. Ossi siempre supo como improvisar y sorprender.  

Brigitte Helm
Brigitte parece haber sido una gran aficionada a los perros de razas pequeñas. Tras su temprano retiro tuvo varios de ellos a lo largo de su vida.

Lil Dagover
Esta es una de mis fotografías predilectas de una de mis actrices silentes favoritas. Lil poseía una gran fotogenia, pero la foto misma está realizada de un modo que se siente muy artístico: Ella adelante envuelta en una piel blanca, y al fondo, contrastando, el perro negro, casi una silueta; ella mirando al espectador, el perro mirando a la distancia, ambos enmarcados por la ventana del automóvil. Precioso.

Fritz Schulz
¡Ese cachorro parece estar ladrándole al fotógrafo!

Truus van Aalten
Truus llegó al cine alemán cuando el silente ya se retiraba, aunque alcanzó a filmar alguna películas y hacerse tomar fotos promocionales como esta, donde la acompaña un lindo perrito de expresión resignada. 

Emil Jannings y Gussy Holl
En sus años en Hollywood el matrimonio compuesto por el fornido actor y la delgada cantante tuvo varias mascotas, incluyendo ese perrito negro que tan pequeño parece en los brazos de Emil. 

Pola Negri
En Hollywood la encantadora Pola tuvo varias mascotas, destacando este hermoso borzoi. 

Eva May
Los perros parecen haber sido lo único seguro en la corta vida de Eva. 

Louise Brooks
Sí, me dí cuenta que la primera imagen es un fotomontaje, pero está bonito y por eso lo incluí. El segundo es un verdadero encanto... Y sí, también soy consciente de que Louise no era alemana, pero es bien sabido en qué país filmó las dos películas que significaron su inmortalización. 

Liane Haid
Me encanta el vestuario real de Liane, muy alejado de los disfraces recargados que usó en sus películas junto a Conrad Veidt... Y sí, el perrito negro es un encanto de cuatro patas.

Fern Andra
Hay suficientes imágenes de Fern con perros como para dedicarle una entrada completa, pero quise incluir aquí al menos una. Este borzoi debió ser su mascota porque la acompaña en varias fotografías; el pequeño que está atrás es sólo un atrezzo. 

Conrad Veidt
Dejé a mi favorito para el final. Conrad Veidt fue un gran amante de los animales. ¿No luce adorable con ese perrito negro entre sus brazos?