24/07/2026

Ciencia ficción silente

Lo que ayer era ficción hoy puede ser realidad cotidiana. Incluso antes de llevar ese nombre, la ciencia ficción anticipaba el futuro tecnológico y social de la humanidad, soñándolo en los denominados "romances científicos".
Desde sus mismos orígenes el cine jugó con la ciencia ficción; no intentando visionar el avance técnico y cultural, más bien divirtiéndose con el ya existente. Pero esa protociencia ficción del cine primitivo cimentaría las bases del género en el cine silente. 
Se conserva un puñado de películas mudas de ciencia ficción y pocas realmente poseen un auténtico valor cinematográfico y de género. Siendo una gran aficionada a la ciencia ficción, recomiendo diez películas de menos a más.

Una mención honrosa: El hombre mecánico (1921), película semiperdida.

10) Las manos de Orlac
(Orlacs Hände, Robert Wiene, Alemania, 1924)
Una película de horror psicológico y suspenso sobre desolados fondos expresionistas. La ciencia ficción es sólo una excusa para narrar las disparatadas alucinaciones persecutorias del sensible Paul Orlac (Conrad Veidt), un famoso pianista al que le trasplantan las manos de un asesino gillotinado tras perder las propias en un accidente ferroviario. Un oportuno chantajista (Fritz Kortner) intenta enloquecerlo.
El primer trasplante de órganos exitoso se realizó en 1954, tres décadas después del estreno de esta película; fue de un riñón entre gemelos. El trasplante de mano no se efectuó hasta... ¡1998! ¿Y el de cabeza? Insinuado en la película por el villano Nera, sigue perteneciendo al campo de la ficción.  

9) Homúnculo
(Homunculus, Otto Rippert, Alemania, 1916)
La película perdida que sueño ver aparecer. Richard Ortman (el gran Olaf Fönss) es el primer niño de probeta del cine más de sesenta años antes de que la fecundación in vitro fuera una realidad. Como solía ser usual en la narrativa de la época, esta creación mágico-científica deriva en un ser maligno que maquina la destrucción social de la humanidad. 
Homúnculo podría ser el origen de la ciencia ficción política y una temprana muestra de las consecuencias de propasarse con la ciencia, como luego harían muchos mad doctor. El asunto animalista extremo (Richard desata su ira sobre la humanidad cuando un grupo de hombres causa la muerte de su perro) también podría ser anticipatorio. 

8) París dormido
(Paris qui dort, Rene Clair, 1924, Francia)
Un científico chiflado crea un rayo paralizador que detiene a Paris en un último movimiento. Un grupo de personas que se han librado del fenómeno se divierten con la situación; recorren las calles, escalan la torre Eiffel y cometen pequeños robos. Después, inevitablemente, comienzan los roces y peleas. 
¿Rayos paralizantes? Todavía no poseemos tal tecnología, aunque no sería extraño si llegara a descubrirse que algún laboratorio militar está experimentando con esa posibilidad.

7) Los destructores aéreos
(The Airship Destroyer, Walter R. Booth, Inglaterra, 1909)
Durante una guerra, la flota de dirigibles enemigos bombardea un pueblito inglés, destruyendo la casa de la novia de un inventor. Ella sobrevive pero su padre, que se oponía al noviazgo, muere en el bombardeo. El inventor y su ayudante se preparan a lanzar un misil contra la flota invasora.
La lucha desde el aire anticipada por poco: Cinco años después la Gran Guerra estrenó esta forma de combate; los bombardeos aéreos a territorio británico tomaron la vida de alrededor de 1500 ingleses. La guerra aérea alcanzó su apogeo en la Segunda Guerra Mundial, aunque no exactamente con dirigibles. Los misiles guiados aparecieron a finales de la contienda. 

6) Aelita, reina de Marte
(Аэлита, Yakov Protazanov, Rusia, 1924)
Un extraño mensaje parece provenir de marte y el ingeniero Loss (Nikolai Tsereteli) se obsesiona con la idea de una reina marciana. Tras asesinar a su esposa en un arranque de celos, huye a Marte y cae en brazos de la reina Aelita (Yuliya Solntseva) al mismo tiempo que la Revolución estalla en el planeta rojo. 
Una de las primeras películas "serias" sobre la exploración del planeta Marte, escenario usual de la ciencia ficción. Los extraordinarios diseños marcianos sentaron la imagen de la ciencia ficción clásica, desde el serial de Flash Gordon a La vida futura. A su vez, el misterioso mensaje "Anta Odeli Uta" podría ser un antecedente de "Klaatu barada nikto".

5) El mundo perdido
(The Lost World, Harry O. Hoyt, Estados Unidos, 1925)
El profesor Challenger (Wallace Beery) lidera el variopinto grupo de expedicionarios que se propone encontrar una meseta perdida en Sudamerica donde habitan dinosaurios.
La gran adaptación silente de la famosa novela de Arthur Conan Doyle anticipa en décadas la obsesión cinematográfica con los dinosaurios así como el detallado y complejo trabajo técnico-artístico necesario para dar vida a estos animales prehistóricos. La secuencia final del brontosaurio sembrando el caos en la gran ciudad es la base para todas las posteriores destrucciones causadas por monstruos gigantes, desde las muchas versiones de King Kong y Godzilla, pasando por El monstruo de los tiempos remotos (1953) y, por supuesto, las películas de de la serie Parque jurásico.

4) El viaje a la Luna
(Le Voyage dans la Lune, Francia, Georges Méliès, 1902)
Seis astronautas viajan a la luna en un cohete y se enfrentan a unos pintorescos selenitas. Tras una breve lucha, deciden regresar a la Tierra.
El origen de la ciencia ficción cinematográfica y en especial del subgénero de los viajes al espacio, con sus científicos exploradores, cápsulas espaciales, monstruos alienígenas y el correspondiente amerizaje. Con efectos especiales tan sencillos como innovadores, Méliès inauguró un género que no deja de sorprender. Lo demás ya es historia.

3) La mujer en la luna
(Frau im Mond, Fritz Lang, Alemania, 1929)
Un grupo de personas viajan a la luna para comprobar la teoría del profesor Georg Manfeldt (Klaus Pohl) de que el satélite alberga enormes cantidades de oro. Una vez allí, la verdadera naturaleza de cada viajero desata el drama pero también revela un gran amor secreto.
Para su epopeya espacial Fritz Lang usó todo el rigor científico que pudo conseguir: El diseño de la nave espacial, su despegue y aterrizaje y la ingravidez del interior son completamente creíbles, haciendo de La mujer en la luna el primer filme de ciencia ficción dura incluso con sus fallos, un concepto que tardaría un par de décadas en ser retomado. 
Como curiodidad, Lang inventó la cuenta atrás en los despegues espaciales, idea que se adoptó para los verdaderos lanzamientos espaciales. 

(Verdens undergang, August Blom, Dinamarca, 1916)
La proximidad de un nuevo cometa podría causar un desastre de proporciones bíblicas en el norte de Europa. Mientras el ambicioso industrial Frank Stoll (Olaf Fønss) especula con la información, el cometa avanza inexorable hacia la Tierra.
La primera gran película de desastres de origen cósmico, y antecedente de Impacto profundo (1998), El día después de mañana (2004) y 2012 (2009), entre otras. El filme contiene todos los elementos del subgénero: El cuerpo celeste que pone en peligro a la Tierra, el desastre a gran y menor escala, el heterogéneo grupo de personajes, la historia de amor entre el peligro, la destrucción... Que no les engañe la antiguedad de la película: Esto es cine de desastres del bueno. 

1) Metrópolis
(Metropolis, Fritz Lang, Alemania, 1927)
LA GRAN PELÍCULA de ciencia ficción del cine mudo; la que definió para siempre la imagen de la ciudad del futuro, desde la Nueva York de Una fantasía del porvenir (1930) y El quinto elemento (1997) a Los Ángeles de Blade Runner (1982), así como el planeta ciudad alienígena de Curuscant en La guerra de las galaxias. Y esto sólo es la punta de un gran iceberg; Metrópolis es una de las películas más influyentes de la historia: Diseñadores de moda, directores de videoclips, mangakas, historietistas y músicos pop de distintos estilos han tomado ideas de Metrópolis. A casi un siglo de su estreno, la película sigue más vigente que nunca.


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